La Fundación Biodiversidad convoca los “Premios alimentación ecológica y biodiversidad 2007”

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untitled-2.jpg La Fundación Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente convoca la primera edición de los “Premios alimentación ecológica y biodiversidad 2007”. Junto a esta entidad colaboran en la organización de este certamen el Ministerio de Medio Ambiente, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, SEAE.A través de estos premios se pretende estimular y reconocer los esfuerzos que los distintos actores del sector de la alimentación ecológica realizan en defensa de este modelo agroalimentario.Así, las entidades organizadoras y colaboradoras, mediante la convocatoria de este certamen, unen sus objetivos y prioridades en materia de alimentación y de conservación de la biodiversidad para defender un modelo de gestión de los agrosistemas. Un modelo que aúna la producción de alimentos de calidad y la conservación de recursos naturales como el agua, los suelos, las semillas y razas autóctonas, domésticas y silvestres, el paisaje y la cultura rural.

Estos galardones se convocan en nueve modalidades, divididas en premios con dotación económica de 3.000 € cada una y premios sin dotación económica.

Pueden optar a estos galardones los agricultores, ganaderos, empresas, asociaciones, entidades públicas y privadas, periodistas y personas que llevan a cabo su actividad profesional en España.El plazo de admisión de candidaturas se abre hoy y finalizará el 31 de marzo de 2007.

Remeis al Rebost en Punt dos

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Mariano Bueno, pionero y gran divulgador de la Geobiología y la Agricultura Ecológica en nuestro país, su trayectoria personal y profesional le ha permitido abarcar áreas tan multidisciplinares como la Física, la Biología, la Ecología, la Arquitectura, la Psicología, la Alimentación Sana o la Salud Natural.

En 1986 creó el Centro Mediterráneo de Investigación Geobiológica y, en 1991, de su mano nacería la Asociación de Estudios Geobiológicos GEA, de la que es, de nuevo, presidente.

Su intensa labor investigadora, divulgadora y docente es muy activa. Además de los múltiples cursos teórico-prácticos que imparte por todo el territorio español y en varios países de Latinoamérica, realiza prospecciones geobiológicas de viviendas, asesora a arquitectos y particulares en temas de ecobioconstrucción y colabora habitualmente con revistas de salud natural o agricultura ecológica, siendo también frecuentes sus intervenciones en programas de radio o televisión y su participación como ponente en seminarios o congresos.

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Actualmente presenta, junto a Maribel Casany, el espacio televisivo “Remeis al Rebost” en Punt 2, canal de televisión autonómica valenciana (RTVV) a través del cual nos enseñan los remedios naturales de siempre, nos acercan a la sabiduría popular de nuestros antepasados, nos proponen algunos trucos que pueden mejorar nuestra salud, alimentación y bienestar todo ello utilizando ingredientes que todos tenemos en nuestra despensa.

En este mismo espacio, se entrevista a diferentes profesionales de la nutrición, de la belleza o de la salud infantil que aplican soluciones naturales para tratar los desequilibrios que aparecen a lo largo de nuestra vida.

El programa “Remeis al Rebost” es emitido todos los días de Lunes a Viernes en Punt 2 a las 9:00 y a las 16:45.

El Sabor de la Buena Vida

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Desde hace unos meses la playa del El Albir de L’Alfás del Pí cuenta con el primer y único restaurante biológico certificado en España. El organismo de control ecológico español CAE-CV ha sido el encargado de realizar los controles de garantía biológica para que se emitiese la certificación oficial europea al Aparta-Hotel Venus Albir, como el primer Bio Hotel de nuestro país. Desde ese momento, El Venus Albir se ha convertido en un lugar de referencia para todos aquellos interesados en una vida sana y respetuosa con el medio.

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En su restaurante biológico se puede degustar una sabrosa cocina elaborada con alimentos sanos, libres de aditivos, colorantes, conservantes, pesticidas y hormonas. En su carta se puede encontrar exquisitas carnes, criadas en pastos naturales, que ofrecen al comensal la posibilidad de deleitarse con un sabor auténtico. También se puede saborear pescados de la bahía y verduras y hortalizas frescas de cada temporada.

Las razones para consumir productos ecológicos son múltiples. Por ejemplo, contienen menos agua y mas nutrientes; en su producción no se utilizan elementos químicos y por lo tanto están libres de residuos. Su sabor es el original, son alimentos más sabrosos. Es increíble la diferencia que existe entre una ensalada convencional y una ensalada elaborada con ingredientes biológicos. Por ejemplo, es un placer degustar unos huevos de gallinas alimentadas en granjas naturales. Su color, su aroma y sobre todo su sabor son un autentico placer para los sentidos.

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Una cosa importante a conocer, es que un restaurante biológico no es un restaurante vegetariano, aunque existan platos destinados a este tipo de comensales. Biológico significa ecológico, orgánico, en una palabra natural. Alimentos con la calidad de los que comían nuestras abuelas. Sin embargo, vegetariano se denomina a aquel que en su carta solamente ofrece platos elaborados con vegetales. En Restaurante Venus Albir es Biológico con una cuidada y seleccionada carta, en la que también existe la opción vegetariana.

En el Restaurante Venus Albir se puede degustar desde una paella de frutas hasta un surtido de ibéricos o un solomillo con manzana braseada, pasando por un entrecot a la parrilla con setas. Uno de los platos estrella es la hoja de cereales, que cuenta con infinidad de adeptos. Se trata de un creppe relleno de arroz semi-integral con verduritas, shitake, piñones, pasas, almendritas y gratinado con queso y una salsa especial. De postre, un helado de aguacate con leche de soja y pipas de calabaza. Todo ello con certificación biológica. Además de la carta se ofrece a diario un variado y completo menú. En sus acogedoras y coquetas instalaciones se celebran comidas especiales para grupos, empresas o celebraciones de eventos.

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Los más curiosos, en el Venus Albir podrán probar un refresco de cola ecológico, un bio-café o un licor de hierbas de origen biológico. Todo ello abalado por el sello que garantiza que realmente es un producto Bio. Al finalizar la deliciosa comida o cena, también se puede comprar muchos de los ingredientes que se han utilizado para elaborar los platos, ya que el restaurante tiene una pequeña tienda con alimentos naturales, vinos, fruta y verdura fresca que ofrece la oportunidad de poder cocinar en casa con este tipo de ingredientes naturales. Prueben y disfruten del placer de paladear el sabor de la buena vida.

We feed the world (Nosotros que alimentamos al mundo)

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wefeedtheworld.jpgEs una película sobre los alimentos y sobre la globalización, sobre los pescadores y los agricultores, sobre los camioneros de larga distancia y los ejecutivos de grandes compañías, sobre la circulación de alimentos, una película sobre la escasez dentro de la abundancia. Con imágenes inolvidables, ofrece una visión del proceso de producción de nuestra comida a la vez que responde a la pregunta de qué tiene que ver con todos nosotros el hambre en el mundo.

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La cantidad de pan que cada día no se vende en Viena y por tanto es devuelto para tirarlo es suficiente para abastecer la segunda ciudad más grande de Austria, Graz. Unas 350.000 hectáreas de tierra agrícola, sobre todo en Latino América, se utilizan para cultivar soja para alimentar el ganado austriaco mientras en los países de origen la población pasa hambre. Cada europeo como al año diez kilos de verduras regadas artificialmente en invernaderos del sur de España a pesar de la escasez de agua.

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NOSOTROS QUE ALIMENTAMOS AL MUNDO nos lleva por Francia, España, Rumania, Suiza, Brasil y de vuelta a Austria. Hay entrevistas a Jean Ziegler, Ponente especial de Naciones Unidas para el derecho a la alimentación, al Director de Producción de Pioneer, la mayor empresa de semillas del mundo, y a Meter Brabeck, Director de Nestle Internacional, la mayor empresa alimenticia del mundo además de a pescadores, agricultores y biólogos.

Director:
Erwing WAGENHOFER
Nacionalidad:
Austria

La página oficial del documental en inglés es esta, en ella Erwing nos propone como alternativa, el consumo de productos procedentes de la agricultura ecológica y de la zona como alternativa.

En España el documental We feed the World (Nosotros que alimentamos al mundo) lo distribuye Karma Films, Karma Films es una distribuidora cinematográfica especializada en producciones independientes.

Podéis ver el trailer de la película en alemán subtitulado en español aquí.

Aquí tenéis la presentación en alemán de la película en la cadena ZDF donde se puede ver mas imágenes de la película junto a la entrevista al director entre otros, a pesar de que los no germano parlantes no entendamos demasiado, las imágenes hablan por si solas.

Razones por las que llevar alimentos biológicos al hogar

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MEJORA LA SALUD:

La agricultura convencional utiliza numerosos productos para matar a insectos y otras plagas, otras plantas que surgen junto al cultivo, combatir enfermedades, alterar el crecimiento, … Todos estos productos no son inocuos, aún en dosis mínimas. Tampoco sus efectos a largo plazo y los de sus infinitas posibles combinaciones en nuestro organismo. La agricultura biológica los evita.

Contribuye a mantener la salud de los agricultores y consumidores, al no utilizar biocidas ni semillas transgénicas, y producir alimentos equilibrados en nutrientes.

Los productos biológicos, cultivados sin uso de agroquímicos, respetando los ritmos naturales, sin aditivos, son equilibrados y muy ricos en nutrientes.

Los cereales integrales, convenientes en la dieta por su riqueza en fibras y minerales, deben ser biológicos. Si no es así, y han sido cultivados con pesticidas, éstos quedan en mayor proporción en las cascarillas exteriores, por lo que resultan más peligrosos que los refinados.

Con los alimentos biológicos se recupera el verdadero sabor de los alimentos. Además se conservan mejor que los convencionales.

PROTEGE LA AGRICULTURA:

Contribuye a mantener el patrimonio genético, ya que para dejar de usar biocidas es imprescindible que las plantas que se cultiven sean rústicas, adaptadas al lugar, es decir, autóctonas.

Devuelve a la agricultura su papel de transformadora de energía solar en energía alimentaria.

El compost, como base de fertilización, hace del suelo un medio adecuado para albergar vida y alimentar a los microorganismos que en él habitan, que son los que van a poner a disposición de la planta los elementos que necesita para su correcta alimentación. La fertilización química mata la vida microbiana del suelo.

PROTEGE EL MEDIO AMBIENTE:

Fertiliza la tierra y frena por tanto la desertificación.

Favorece la retención del agua y no contamina los acuíferos.

Fomenta la biodiversidad.

Mantiene los hábitats de los animales silvestres, permitiendo y favoreciendo la vida de numerosas especies.

No sólo no contamina, sino que contribuye de manera eficaz a la descontaminación del aire, el agua, el suelo, la flora y la fauna, hoy envenenados por la agricultura y ganadería intensivas.

Al consumir productos biológicos se contribuye a extender su cultivo y, por tanto, a evitar la contaminación de la tierra, las aguas y el aire.

POR UNA SOCIEDAD MÁS JUSTA:

La agricultura biológica mantiene la población rural con una base real e independiente en cuyo contexto sí que son válidas opciones como el turismo rural, que por sí solas son insuficientes y contribuyen a dar por sentada una situación: la desaparición del agricultor.

Preserva por tanto la vida rural y, a su vez, la cultura y tradición campesina.

Permite la soberanía alimentaria. Es decir, la producción, el comercio y el consumo local, como bases de la economía de las regiones.

Impulsa la creación de puestos de trabajo en el campo, ya que la agricultura biológica requiere por sus propias características del trabajo y de la presencia de los agricultores.

Devuelve al campesino la gestión de sus tierras, le libera de la dependencia de las grandes empresas y transnacionales de semillas y fitosanitarios.

Demandar alimentos biológicos es una elección responsable que puede lograr cambios en la actividad de empresas y administraciones, impulsándolas hacia métodos y productos más respetuosos con el medio y la salud de todos.

La agricultura biológica se complementa con el desarrollo de una nueva industria alimentaria, que elabora verdaderos alimentos sanos y nutritivos, no meros comestibles desnaturalizados. No utiliza aditivos de síntesis, que sólo tienen interés para que el industrial pueda almacenar indefinidamente, ocultar la falta de sabor y mala textura que tienen los productos obtenidos con las técnicas de la agroquímica, comercializar productos en lugares lejanos a base de costosos transportes, fomentando el despilfarro y la extravagancia.

UNA VERDADERA ECONOMÍA:

Los productos biológicos no resultan más caros para la economía familiar. Protegen mejor la salud de la familia y, además, su contenido en nutrientes por unidad de peso es superior al de los convencionales, por ello cubren mejor las necesidades con menor cantidad que los otros.

Según datos oficiales, el 60% de las enfermedades degenerativas están relacionadas con la comida. El consumo generalizado de alimentos biológicos, supondría un gran ahorro tanto para las familias como para los gobiernos.

En un alimento no biológico, para obtener cada caloría se gastan en producción, preparación, transporte, etc…. 10 calorías, procedentes de fuentes no renovables. Con el
consumo de productos biológicos se contribuye al ahorro de energía y al reciclaje.

En agricultura biológica, no se despilfarra energía ya que, entre otras cosas, no utiliza excesiva maquinaria.

El coste de la agricultura industrial o agroquímica es, si se internalizan los costes de producción y descontaminación posterior que conlleva, es mucho más cara para los contribuyentes y los gobiernos. Desde esta visión global de la economía, la agricultura biológica es una forma de producción que no sólo contempla los aspectos relacionados con la salud y el medio ambiente, sino que además regenera y enriquece el patrimonio del agricultor y por tanto de la naturaleza.

Fuente: http://www.vidasana.org

¿Cómo deben de ser tus alimentos? biológicos, frescos y de tu región

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Dietas, combinaciones de alimentos, complementos alimenticios… Adentrarse en el mundillo de lo “natural” puede resultar bastante confuso para una “recién llegada”. De pronto, hasta hacerse un bocadillo parece una ecuación matemática… ¿Puede ser tan complicado, simplemente, alimentarse? La respuesta es NO. No tiene por qué serlo. En dietética y salud natural, como en tantos otros aspectos de la vida, también se corre el riesgo de “perder de vista el bosque por ver el árbol”. En este artículo te mostraremos cómo no perderlo de vista.

Lo ecológico: la forma en que nuestros bisabuelos lo hacían.

Hace 50 años no habríamos acuñado la palabra “ecológico”. No habría hecho falta: todo se producía o cultivaba de esa forma. El progreso y la productividad nos han llevado a tener que desarrollar dos conceptos: lo ecológico y lo no-ecológico. No ecológico es lo que comen la mayor parte de las personas en el mundo occidental y proceden de métodos agrícolo-ganaderos e industriales “convencionales”. Es el resultado de una producción intensiva que como tal, necesita echar mano de cualquier recurso para asegurar el resultado esperado. Sustancias como antibióticos, hormonas, transgénicos, herbicidas, plaguicidas, fertilizantes químicos son de uso habitual en los métodos convencionales. Muchos ven en el uso de estas sustancias, una de las causas de que los occidentales enfermemos cada vez más y cada vez más jóvenes.

Por esas paradojas de la historia humana, el método “convencional” se ha vuelto tan habitual que hace falta que existan artículos como éste que expliquen como si se tratara de una nueva moda, el método ecológico, que ha sido durante siglos la forma natural de hacer las cosas… Más paradójico aún resulta que cada día mas personas empiezan a optar por lo ecológico, simplemente porque de ese modo tienen una garantía de saber lo que comen -o lo que NO comen: hormonas, antibióticos, transgénicos, vacas locas, fiebres porcinas… y un largo etcétera-.

Usar productos ecológicos en tu alimentación es el primer paso hacia una mayor salud. Por la forma en que son obtenidos, te garantizan una mayor cantidad de nutrientes de calidad y una ausencia de sustancias nocivas para tu salud. Así que el primer factor de la fórmula básica de salud es:

Procura que tus alimentos sean ecológicos.

“Fresco”. O sea, no procesado, no manipulado, no conservado.

Comer un producto fuera de su época normal de producción natural, implica utilizar métodos (y sustancias) para conservarlo, o bien métodos para producirlo fuera de época. O bien, y aún peor, traerlo de otro sitio donde sí sea época de producción natural, en cuyo caso, habrá que añadir a la lista de “no deseados” las sustancias y métodos que se utilicen para transportarlos y conservarlos sin que se echen a perder hasta que lo compres. Veámoslo más detenidamente.

  • Métodos y sustancias para conservar un producto: lee la etiqueta de cualquier envase de conserva. Lo razonable sería que además del producto básico hubiera agua, sal (o azúcar), o aceite en determinados casos (ej. Atún). Lo habitual es que la lista sea bastante más extensa y contenga sustancias distintas (o además) de las mencionadas, varias de las cuales son motivo de controversia respecto de su naturaleza tóxica. En última instancia se persigue una mayor conservación, pero la regla en alimentación sana es simple: cuanto más fresco es un producto, más nutritivo y apto para el consumo es. Por el contrario, cuanto más tiempo transcurre desde su producción, menos nutrientes tiene.
  • Métodos y sustancias para producirlo fuera de época: hablamos de invernaderos. Por lo tanto hablamos de montones de fertilizantes, funguicidas y plaguicidas, típicos del cultivo en invernadero. Puedes verificarlo tú misma: intenta cultivar tomates en invierno y verás todo lo que necesitas “recrear artificialmente” para poder obtenerlos. Los cultivos de invernadero utilizan más fitoquímicos que los alimentos no ecológicos producidos al aire libre. Y éstas sustancias pasan a tu organismo junto con el producto que comes.
  • Productos traídos de otras regiones: ¿qué añadir? ¿cómo se te ocurre que se puede conservar una fruta que se cosechó hace meses? Para empezar, deben cosecharse antes de su maduración o no llegarían a su destino comercial. Te puedo asegurar que una manzana cultivada en una huerta y conservada de forma natural, al cabo de cuatro o cinco meses no tiene el aspecto de las manzanas brillantes y lustrosas que encuentras en las tiendas. Así que… saca tus propias conclusiones.

Así que el segundo factor de tu fórmula básica de salud será…

Procura que tus alimentos sean frescos y si utilizas una conserva, procura que sea natural.

Local, de temporada y sin cámara

Tener acceso a una gama inmensa de productos durante la mayor parte del año ha modificado seriamente los hábitos alimenticios de la mayoría de los urbanitas. Basta mirar la carta de ensaladas de cualquier restaurante para darse cuenta de que las estaciones no parecen tener mayor influencia en los platos disponibles.

Sin embargo desde un punto de vista alimenticio, se trata de una cuestión muy importante. Los alimentos son nuestra forma de obtener materia prima para fabricar las sustancias que nuestro organismo necesita para mantenernos “en funcionamiento”. Y nuestras necesidades no son iguales en invierno que en verano.

Hay cosas que nos parecen más obvias como que un plato de judías pintas es muy “pesado” para un día caluroso. Así que lo normal es que no las tomemos en verano. Pero con otros alimentos no nos resulta tan obvio. En Occidente pensamos más en términos de lo que los alimentos “contienen” (vitaminas, minerales, etc.) o de sus calorías, que en la forma en que actúan en nuestro organismo.

Los chinos, además tienen en cuenta la naturaleza de un alimento. La naturaleza hace referencia a su cualidad de enfriar o calentar nuestro organismo, o tener una acción neutra sobre él (ni calentar ni enfriar). Volviendo al ejemplo anterior, las judías tienen naturaleza caliente (calientan nuestro organismo) y no las tomamos en verano. Es correcto. Sin embargo, sí tomamos tomates o sandías en invierno, y ambos alimentos tienen una naturaleza fría (enfrían nuestro organismo).

Esto no significa que sea adecuado comer sólo alimentos fríos en verano y calientes en invierno. Pero sí significa que debemos procurar que nuestra dieta en su conjunto aporte calor cuando hace frío y frescor cuando hace calor. Conocer lo que la naturaleza te brinda en cada estación en tu región puede serte de gran ayuda y muy revelador. Fíjate.

La mayoría de las frutas tienen naturaleza fresca, fría y muy fría y se forman con temperaturas altas. ¿Cuántas frutas conoces que se cosechen en invierno?

Las hortalizas que pueden cultivarse en invierno al aire libre son muy pocas y en su mayoría tienen naturaleza caliente: ajo, cebolla, repollo. Protegiendo los cultivos con un plástico o vidrio, se cultivan algunas (muy) pocas más: alguna variedad de lechuga, espinaca y zanahorias…

Así que si compras productos de temporada de tu región, estarás aplicando el criterio más natural sin esfuerzo. Al ser de tu región no será necesario someter a los productos a procesos que permitan su transporte y su almacenamiento.

Si esto no es posible, procura abastecerte de productos de temporada de una región lo más cercana a ti posible.

Así que el tercer factor de tu fórmula básica de salud es…

Procura que los alimentos frescos de tu dieta sean locales y de temporada.

El orden de los factores…

En este caso, sí que altera el producto. Lo ideal es que tus alimentos cumplan las tres condiciones: ser ecológicos, ser frescos y ser locales. El orden es importante porque:

  • Si es ecológico, eliminará el riesgo de tener sustancias nocivas en tu dieta. Así que lo primero será asegurar esta condición.
  • Si además es fresco, te aseguras nutrientes de calidad y en cantidad. Si se trata de una conserva biológica habrás eliminado el riesgo de conservantes, (anti) aglutinantes y aditivos químicos.
  • Si además de ecológico y fresco, es local conseguirás que tu alimentación se ajuste a lo que naturalmente se come en tu región cada temporada y ésto te aportará en condiciones normales lo que tu organismo necesita.

Es una regla sencilla y cuando la apliques verás ir desapareciendo como por arte de magia muchos trastornos físicos -kilos de más, incluidos- y te sentirás más vital y más saludable. (¡porque lo estarás!).

Así que si no quieres perderte en el bosque de la salud natural, lo mejor es empezar por el principio. Recuerda la fórmula. Es fácil:

Ecológico, fresco y local, en este orden.

Por: Mónica P. Vazquez
Fuente: http://www.mujeresholisticas.com

Guía Roja y Verde de alimentos transgéncios de Greenpeace

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¿SABÍAS QUE…

  • a España llegan unos 6 millones de toneladas de soja, de las cuales aproximadamente el 66% es transgénico, y un millón y medio de toneladas de maíz que han sido cultivados en países que han optado por el uso masivo de transgénicos?
  • España es el único país de la Unión Europea que cultiva transgénicos a escala comercial y que en 2004 se cultivaron una 58.000 hectáreas de maíz modificado con genes de bacterias?
  • dos terceras partes de los alimentos que ingerimos contienen derivados de soja y de maíz?
  • la industria de los transgénicos no deja de presionar a Brasil, el segundo productor mundial de soja, para que adopte masivamente los transgénicos?
  • en los cultivos transgénicos se emplean muchos productos tóxicos, al contrario de lo que dicen las empresas que los promueven, con el consiguiente daño para el medio ambiente y la salud?
    se está experimentando con genes de vaca en plantas de soja, con genes de polilla en manzana e incluso con genes de rata en lechuga?
  • que desde el 18 de abril de 2004 todos los alimentos (excepto los productos derivados de animales como la carne, leche y huevos) procedentes de cosechas transgénicas tienen que tener en la etiqueta la mención “modificado genéticamente”?

Puedes descargar la guia en formato pdf desde aquí Guía Roja y Verde (pdf de la versión actualizada a 31 de mayo de 2006)

Fuente: http://www.greenpeace.org/

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